miércoles, 15 de agosto de 2012

Amor musical y utópico*




La música me transporta a lugares impensados, me lleva a transitar emociones en los rincones más bonitos del planeta, aún estando aquí, sentada frente a un monitor de pc, nueve horas, en una oficina. 
Es increíble, pero me sucede (y es tan tan bonito...)

Creo en la premisa de que uno atrae lo que genera y que si lo creés, lo creás. 

Resulta que estaba la semana pasada en Plaza Italia, en medio del caos de colectivos por el paro de subtes, y como siempre iba con mi reproductor de mp3 escuchando a Kevin Johansen, el tema "Picaflor" -delicioso por cierto. 
Iba de parada en parada buscando algún colectivo que me acercara a mi casa... de repente miro sin buscar y lo veo a él. Juro que me quedé sin palabras y se me aflojaron las piernas! Sí, muy adolescente, lo sé, y ya tengo 30 primaveras, pero hay cosas que te pueden más allá de cualquier edad cronológica... 

Y eso que no era la primera vez que lo veía, de hecho ya nos lo habíamos cruzados años atrás en el Club Eros con mis amigas y hasta incluso nos sacamos una foto, pero verlo así, de repente, de la nada, en el medio de un ruido caótico y mientras lo estaba escuchando en el mp3 fue demasiada.... coincidencia (¿?) No creo en las casualidades, uno crea lo que cree.  

Y lo admiro tantísimo que me quedé boquiabierta, sin aire siquiera para decirle "groso, te estoy escuchando y estás enfrente mío!" 

Y de estas cosas me llena la vida y me da palmaditas de felicidad. 

Groso, si llegaras a leer esto, te admiro, sos un ser con una capacidad artística suprema  y además sos hermoso... 


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