Mientras esperaba el 15, observaba caer la lluvia, sentía su aroma...
(un deleite para el espíritu poder contemplarla debajo de un techito)
Llovía con esa bravura que despierta una inmensa noche en el medio de la tarde, desatando truenos a diestra y siniestra.
Adoro respirar la lluvia, el olor a tierra mojada... sobre todo si estoy escuchando canciones del estilo Si Tu N´etais Pas La o Le Parapluie... y llega a la perfección si tengo una taza de café entre mis manos, me encuentro en un sillón, tapada con una manta y un amor a mi lado.
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